viernes, 26 de abril de 2013

BOUDICA

Se la conoce también como Budica y desde la Edad Media como Boadicea, versión latina del nombre. Nació más o menos hacia el año 30 d. C y murió en el 61. Reina de los icenos,llegó a liderar a varias tribus britanas con la idea de liberarse del yugo romano. Dicen de ella los historiadores romanos que era una mujer de voz potente e innegable prestancia física: alta, fuerte, con una cabellera pelirroja que alcanzaba sus caderas. De lo que no cabe duda es que tenía mucho más valor que su esposo Prasatagus, que con el afán de vivir cómodamente y rodeado de lujos dejó como coheredero de su reino al emperador, al tener él dos hijas y ningún varón. A su muerte Boadicea y sus hijas tuvieron que ver como los romanos se apoderaron del reino y a ella la flagelaron mientras la obligaban a contemplar como los legionarios violaban a sus dos hijas. Quizá fue ese el aliciente que necesitaba para erigirse en caudillo de la liberación de su pueblo. La rebelión empezó en Colchester, donde el recién creado ejército acaudillado por la reina venció sin problemas a los destacementos romanos. El gobernador de Britania, Suetonio, se dirige personalmente a la actual Londres para intentar detener a la reina, pero no llega a tiempo y la ciudad es arrasada y quemada. Finalmente Suetonio y Boudica se enfrentan en la batalla de Watling Street, donde los britanos, a pesar de ser superiores en número, no son capaces de hacer frente a la bien engrasada maquinaria de guerra romana. No hay piedad para nadie, y los romanos matan incluso a niños y mujeres embarazadas. Se tata de dar un escarmiento a los rebeldes. La reina, viéndolo todo perdido y para evitar que la tomen prisionera, decide suicidarse. Su tumba se conserva en secreto para evitar que sea profanada. La figura de la reina rebelde fue obviada en la Edad Media, un momento en que el papel preponderante de las mujeres era pasado, casi siempre, por alto. Pero en la época victoriana su figura resurge con fuerza y el propio príncipe Alberto, consorte de la reina Victoria, manda erigir varios monumentos en su honor. Su figura y remenbranza será reivindicada totalmente en la literatura y música que exaltan el espíritu celta.

miércoles, 24 de abril de 2013

HILDA GADEA

Su nombre, Hilda Gadea Acosta, probablemente no dirá mucho a casi nadie. Pero ella fue la primera esposa de Ernesto Che Guevara de la Serna, y quien más le ayudó a ser el hombre que luego fue. Nació en Lima en 1925 y, de gran inteligencia, estudió Economía en la univesidad de San Marcos de Lima. Allí entró en contacto con las ideas izquierdistas y se erigió en representante del consejo de estudiantes y propulsora de la reforma universitaria. Llegó, al licenciarse, a ser secretaria de Economía del Comité Ejecutivo Nacional. Pero cuando en 1948 tiene lugar el golpe de estado de Manuel Odría, se exila a Guatemala. Allí trabaja para el gobierno progresista de Arbenz y serán también en donde conoce al Che. De entrada no le agrada demasiado ese médico argentino joven y presuntuoso por el que languidecen la mayoría de las mujeres. Aunque pronto cambia de idea, sobre todo cuando descubre que es de las pocas personas con las que puede mantener una importante conversación e intercambio intelectual. Y hay algo más; el asma cruel que atenaza a Ernesto remueve el instinto maternal y protector de Hilda, que a menudo le acompaña en sus ataques, le proporciona comida y ropa limpia y se ocupa de él. El Che no siente demasiada atracción por ella, al menos en principio. Es una chica tres años mayor que él, bajita y regordeta, con rasgos indígenas y bastante mas insignificante que la mayoría de las chicas con las que comparte cama. Pero es inteligente, tiene importantes contactos políticos y le proporciona a menudo alojamiento, comida e incluso dinero.Sera quien le presente a Fidel Castro. Al caer el gobierno de Arbenz Hilda es encarcelada un breve espacio de tiempo y cuando sale decide huir a México, donde se reúne con el Che. A él le cuesta el compromiso de la convivencia, pero acaba cediendo, sobre todo en aras de la comodidad. A menudo pasan las noches estudiando Economía, cada uno en su rincón. Cuando Hilda se queda embarazada deciden legalizar su situación y se casan. Su hija Hilda Beatriz nace en febrero de 1956 y a fnales de ese mismo año Ernesto parte a Cuba a hacer la revolución con los Castro. Se despide de Hilda e Hildita, a quien llama "mi pequeña Mao" y ya no volverán a verse ambos como marido y mujer. Una vez en Cuba se enamora de Aleida March y cuando acaba la revolución en 1959, le pide el divoorcio a Hilda para casarse con Aleida. Ella accede sin problemas y el Che la lleva junto con su hija Hilda a vivir a Cuba bajo la protección de recién creado régimen. Hilda muere en La Habana en 1974, no sin antes haber escrito un libro en donde cuenta su experiencia de vida con el Che.

lunes, 22 de abril de 2013

CARRINGTON

Su nombre completo era Dora de Houghtonn Carrington, y nació en Hereford, Inglaterra, en 1893. Siempre se la conoció por su apellido y todos la llamaban de esa manera. Estuvo muy unida al círculo de Bloomsbury, aunque no llegó a formar parte de él. Desde pequeña se interesa por el arte y estudia en la Escuela Slade con una beca. En Slade traba relaciones con sus compañeros, chicos en su mayoría y de alguna manera todos acaban enamoriscados de ella y de personalidad magnética y arrolladora. Se conocen romances suyos con el pintor Mark Gentler, al que conoce en Slade, y con el escritor e hispanista Gerald Brenan, que sentirá pasión por ella durante toda su vida.Aunque se casó con Ralph Ptridge y probablemente se amaron, ella pasó la mayor parte de su vida y de su tiempo al lado del escritor y quizá el más afamado biógrafo de la reina Victoria, Lytton Strachey. Lo extraño es que él era homosexual, lo cual no les impidió amarse entrañablemente y mantener una estrecha relación, plenamente aceptada por el marido. Carrington tambié mantuvo relaciones amorosas con algunas mujeres a lo largo de su vida. A decir de muchos Lytton fue el verdadero y más importante amor de su vida y de hecho cuando él muere de cáncer en 1932, ella no puede superar su pérdida y se suicida tan solo dos meses después. Como profesional destaca sobre todo como paisajista y con sus retratos, aunque también decora vajillas, muebles, e incluso casas. No llegó a reconocerse su valía hasta la década de los setenta del siglo pasado. Su carrera profesional se vio truncada debido a su obsesión por Lytton. Desde que le conoció solo pintaba en raras ocasiones, pues había consagrado su vida a ocuparse de él y le acompañó en toda su enfermedad. Gerald Brenan publicó sus diarios, en donde apenas habla de algo más que de Lytton y la extraña pasión que les unía.Esta historia de amor platónico fue llevada a la literatura y luego al cine en 1995. La historia de Carrington no es diferente a la de tantas mujeres de gran valía que dejaron marchar su talento en pos de una quimera, de un amor o de un deseo.

domingo, 21 de abril de 2013

CLARA PETACCI

Nació en Roma en 1912, de una buena y acaudalada familia que la llamaba cariñosamente Claretta. Desde muy joven siente gran admiración por el Duce y empapela su cuarto con sus retratos. Cuando cuenta tan solo veinte años consigue una entrevista para conocerle. Aunque ella se casaría con el teniente Ricardo Federici y Mussolini tenía cinco hijos con su esposa Rachele, ello no les impidió convertirse en amantes. El Duce nunca dejaría formalmente a su esposa pero ella se divorció de su marido en 1936. Su amante la instala en una lujosa villa conocida como Camiluccia, en donde la visita frecuentemente. Parece ser que Clara le quiso de manera auténtica y sincera, y lo demuestra cuando en 1945 intenta huir con él a Suiza. Son detenidos por una patrulla de partisanos que les reconocen y aunque a ella se le da la oportunidad de escapar, se niega. Desea correr la misma suerte que el dictador al que ha consagrado su vida. Son ejecutados y sus cuerpos exihibidos ante el pueblo, colgados cabeza abajo. Estaba tan obsesionada con Ben, como llamaba a su amante en la intimidad, que escribía un diario exhaustivo donde dejaba plasmadas todas las frases que su amante le dedicaba. Antes de huir le deja el manuscrito a su amiga la baronesa Renia Cervis, que lo entierra en el jardín de su casa de Brescia, hasta que en 1950 es descubierto por una patrulla de carabinieri.

sábado, 20 de abril de 2013

MAUD DE INGLATERRA Y NORUEGA

Maud de Inglaterra nació en 1869, era nieta de la reina Victoria Eugenia, hija de Eduardo y Alejandra, a la sazón príncipes de Gales cuando ella nació, y que luego serían reyes de Inglaterra. En familia, vaya usted a saber por qué, la solían llamar Harry. Dado que su madre era danesa de nacimiento, Maud visita con frecuencia el país donde reina su abuelo. Quizá como resultado de tanto viaje al país nórdico en 1896 se casa con uno de sus primos, Carlos de Dinamarca,hijo del heredero Federico, que luego sería Federico VIII. Siendo princesa de Dinamarca da a luz a su único hijo, Alejandro. En 1905 el Parlamento de Noruega da por finalizada la unión con Suecia y le ofrece la corona del país al príncipe Carlos, que reinará con el nombre de Haakon VII, a la par que el heredero Alejandro pasa a llamarse Olaf. Maud y su esposo fueron coronados como reyes de Noruega en 1906. Su actividad como reina se centró en obras benéficas y en la protección de la infancia y de los derechos de los animales. También fue una importante mecenas de todo tipo de artistas. Falleció en Londres en 1938, donde acababa de ser intervenida de una afección cardíaca. Fue relativamente famosa por su cuidado vestuario, dado que le tocó vivir una época de cambio en el guardarropa femenino. Solía comprar sus trajes en Worth o Patou y se cambiaba hasta cuatro veces al día. Se hizo característico en sus trajes el cuello alto de encaje, aunque en ciertas etapas también uso muchos escotes y aberturas en la espalda. Le gustaban los diseños florales y los tonos pastel, especialmente el rosa, aunque no desdeñaba el lila. Los largos collares de perlas también eran habituales en ella.

martes, 9 de abril de 2013

LA REINA SORDA

Su nombre completo era Alexandra Carolina Marie Charlotte Louise Julia zu Chwleswig-Holstein Sondenburg Glüscksburg, los mismos apellidos, por cierto, que nuestra reina Sofía. Nació e Dinamarca en 1844, y su padre heredaría el trono danés de su primo Federico VII. En 1863 se casa con el príncipe de Gales, y la joven Alix, como se la llama en familia, entra con buen pie tanto en su nueva situación. La reina, que acaba de quedarse viuda y está muy sensible, la acoge con cariño y confía en ella para que le ayude a encauzar a su rebelde hijo. También el pueblo está contento con su nueva princesa de Gales, esa joven alta, rubia, dulce y risueña. El primer hijo de la pareja, Alberto Víctor, nace en 1864, y luego vendrán Jorge, Luisa, Victoria, Maud y Alejandro, que vive solo unas pocas horas. Nunca será Alix tan feliz como cuando se ocupa de sus hijos. Ella personalmente les baña, les da de comer y juega con ellos. Fue quizá con el nacimiento de los niños cuando empezaron los desacuerdos con su suegra, que quería dirigir con mano férrea el hogar de su nuera. Alix termina por engañarla con la fecha de los partos para evitar que esté presente.Después de su tercer parto Alix se ve afectada de fiebres reumáticas y durante el resto de su vida se ve afectada de una leve cojera que se volverá más aguda con el paso de los años. Sin embargo le sigue gustando el patinaje, el baile, montar a caballo y sobre todo, cazar, lo cual le causa mas de un problema con su suegra, porque a ella no le parece pasatiempo adecuado para una dama. En si vida personal fue feliz cuando entendió que de su esposo podía esperar cariño, una cierta ternura y mucho respeto, pero nunca amor ni fidelidad. Las amantes de Bertie se contaban por docenas: Lily Langtry, la condesa de Warwick, Daisy Grenville, Agnes Keyser, y quizá Alice Keppel fuese quien le dejó más huella, aunque hubo muchas más. Cuando el rey agonizaba Alix fue tan generosa que hizo llamar a Alice para que se despidiesen a solas. De su madre había heredado Aliz una otosclerosis que la hizo aislarse cada vez más, pues su sordera fue aumentando paulatinamente. A pesar de todo, a medida que la reina Victoria envejece su nuera se ocupa de muchos asuntos relativos a obras benéficas, que antes habían sido de la reina. La muerte de su hijo mayor, el duque de Clarence, le genera una gran depresión, considerando además que ya había habido un gran escándalo cuando se le llegó a relacionar con los asesinatos de Jack el Destripador. Pero sus propias desgracias no le impiden consolar a su hermana, la zarina, cuando muere su esposo Alejandro. Durante dos semanas Alix duerme, reza y vive con ella, ayudándola en su dolor. Cuando ella misma se convierte en reina a la muerte de su suegra, la mayor parte del protagonismo la adquieren los príncipes de Gales, Jorge y Mary. Alix prefiere quedarse al cuidado de los nietos. A la muerte de su esposo su rango será el de reina madre. La I Guerra Mundial le hizo mucho daño debido a la situación personal de sus parientes en Rusia, su hermana y sobrinos. Cuando asesinan al zar Nicolás y a su familia Alix no puede superarlo. Aunque se había mantenido siempre joven, envejeció de golpe. Antes de su muerte se quedó ciega y sorda del todo, lo cual la alejó de la realidad. Murió en 1925

jueves, 4 de abril de 2013

ALICE KEPPEL

Su nombre completo era Alice Frederica Keppel y nació en Inglaterra en 1868. Su mayor hazaña y el hecho de que haya pasado, de alguna manera, a la Historia, es haber sido la última amante del rey Eduardo VII. También tiene el honor de ser bisabuela, por línea materna, de Camilla, actual duquesa de Cornualles, y que antes de ser legítima esposa del príncipe de Gales, fue su amor y su amante muchos años. Al final, los círculos se van cerrando y parece que a las mujeres de la familia les tiraban los Príncipes de Gales. La familia de Alica pertenecía a la nobleza menor y ella era la más pequeña de ocho hermanos. Se casa con George Keppel, séptimo conde de Albemarle, pero desde los primeros tiempos ella tiene claro que la aburrida vida matrimonial no va a ser suficiente. Quiere medrar socialmente y se vale para ello de su belleza, su simpatía y sobre todo de sus amantes. Se dice que su hija mayor, Violet Trefussis, no era de su marido sino de uno de sus amantes, Lord Grimthorpe. Alice era bella, discreta y muy culta, con lo cual los caballeros de buena posición se disputaban su compañía. Parece ser que esto nunca molestó demasiado a su marido, que solía irse de casa cuando llegaba de visita el amante de turno. Opinaba que las relaciones extramatrimoniales no eran nada malo, siempre que el asunto fuese llevado con discreción y elegancia. Conoce a Bertie, tal era el nombre familiar de Eduardo VII, cuando éste ya tiene 56 años, e inmediatamente se prenda de ella, no sólo por su belleza, sino porque solamente ella puede calmar su mal genio y darle paz. La relación durará hasta la muerte del rey y todo el mundo la conoce, hasta la propia reina Alejandra, que estaba ya muy acostumbrada a los amoríos de su esposo. De hecho llegó a hacerse muy amiga de Jennie Jerome o de Agnes Keyser, que habían sido amantes de Bertie. Con Alice nunca llegó a tener esa clase de intimidad. Se dice que a pesar del carácter apacible y bondadoso de Alix, nombre familiar de la reina, le desagradaba que su rival se presentase en las mismas fiestas a las que ella iba. la reina Alejandra, de origen danés, era una mujer todo bondad que sobrellevaba como podía su cada vez más aguda sordera y que trataba de ser feliz con sus perros, sus jardínes y el amor de sus nietos. El rey compartía con Alice sus inquietudes de gobierno e incluso secretos de estado; algo que nunca había hecho con su esposa, a la que estas cosas no interesaban lo más mínimo. Pero la reina era de esas personas buena por naturaleza y cuando su marido padece unas fiebres tifoideas, escribe una carta de su puño y letra a la amante para tranquilizarla respecto a la salud del hombre que ambas, de alguna manera, comparten. Y cuando el rey esté ya en su lecho de muerte, Alejandra manda que vayan a buscar a Alice y ella misma la conduce de la mano a la habitación del moribundo para que la pareja se pueda despedir. Después de la muerte del rey Alice se traslada durante dos años a Ceilán, para regresar más tarde a Inglaterra, en donde muere en 1947. En 1995 se emite un sello en el país con un retrato de Alice, acompañada de su hija mayor.

lunes, 1 de abril de 2013

¿ALFONSO XIII ERA POBRE?

La Historia que nos llega no siempre tiene por qué contar verdades completas. A veces cuando se omite información se está disfrazando la realidad, o mintiendo. Cada uno que le ponga el nombre que desee. El caso es que siempre se ha dicho que la monarquía española era muy modesta y que cuando Alfonso XIII salió de España se fue casi con lo puesto. Craso error creerlo. Los documentos y las evidencias nos dicen otra cosa. De hecho el rey hereda toda la fortuna personal de su madre, la reina María Cristina de Habsburgo Lorena, y la de su tía y madrina, la infanta Isabel, conocida popularmente como La Chata, que no era nada despreciable. Los palacios de Miramar en San Sebastián y de La Magdalena en Santander serán patrimonio personal del rey. Además de esto, S M se preocupó de invertir bien su dinero en acciones de diversas empresas, como el Metro de Madrid, Hispano Suiza, Transmediterránea o en la incipiente industria del cine. No olvidemos que Alfonso XIII era un gran aficinado al séptimo arte. Las películas porno del momento se encontraban entre sus pasatiempos favoritos. En 1910 se adquiere por suscripción popular la isla de Cortegada, en la provincia de Pontevedra. Los gallegos, conociendo el auge que la ciudad de San Sebastián había adquirido cuando la reina madre convirtió Miramar en lugar de veraneo, quisieron hacer lo propio y dar un empuje a la zona, pretendiendo que el rey construyese allí un palacete de verano. Parece ser que llegaron a realizarse los planos, pero al final la reina Victoria Eugenia se inclinó por Santander y el Palacio de la Magdalena. Sin embargo, la isla pasó a formar parte del patrimonio personal del rey,que la dejaría a su hijo don Juan en herencia, y el padre del actual rey se encargaría de venderla. Cuando el rey abandona España en 1931 no lo hace con una mano delante y la otra detrás, como suele decirse vulgarmente. Y cuando Franc gana la guerra le devuelve los bienes que le habían sido confiscados, quizá en agradecimiento a que el rey había donado dos millones de libras a la causa nacional. Habrá que mencionar que la República hizo llegar a la reina Victoria Eugenia las joyas que poseía y que también heredó, la mayoría, don Juan. Son las que ahora luce, en su mayor parte, la reina Sofía y las demás damas de la familia. Resulta una suerte que Urdangarin no haya empeñado alguna, tal y como son las cosas de las que nos vamos enterando. En su testamento el rey beneficia a su heredero don Juan mucho más que a sus hermanos Jaime, Beatriz o Cristina. Bien es cierto que esta última no necesitaba dinero puesto que su marido era Enrico Marone, el propiertario de la marca Cinzano. Quizá fue don Jaime, el infante sordomudo, el gran perjudicado en el reparto de la herencia. Y de rechazo también sus hijos don Gonzalo y don Alfonso, quien sería el primer marido de la nieta de Franco. Pero esa ya es otra historia