martes, 26 de febrero de 2013

DOÑA VIRTUDES

Pocas veces en la Historia de España ha sido agradable el destino de las reinas. En el caso de María Cristina de Habsburgo Lorena, desde luego que no. Casada con un hombre del que se enamoró locamente, solo pudo encontrar en él respeto y gratitud, pero no amor. El pueblo, que no acababa de aceptarla porque ella era austríaca y la finada reina Mercedes española y muy del pueblo, la apoda Doña Virtudes porque pensaban, equivocadamente, que había sido monja, cuando en realidad su tío el emperador Francisco José la había nombrado abadesa de las monjas canonesas de Praga; un cargo honorífico tan solo. Pero en realidad no se equivocaron con el mote, porque la reina era un dechado de virtudes que soportó las infidelidades de su esposo sin quejarse. En el momento de la muerte del rey se hallan a su lado el doctor Camisón, la reina y pocas personas más. Alfonso XII tiene un gesto de grandeza al pedirle perdón a su esposa y le da un consejo,o una orden, depende de como se mire: "Cristinita, guarda el coño, y de Cánovas a Sagasta y de Sagasta a Cánovas". Siento lo crudo del lenguaje, pero los Borbones, ya saben ustedes que son muy llanos, a veces demasiado. El caso es que la joven reina jura la constitución cuando se encuentra como madre de dos niñas pequeñas, en un país extranjero donde la toman por boba, y embarazada con la esperanza de que el hijo póstumo sea varon. Y lo es, nació ya rey y le educaron como a tal. Ese fue el gran error de la reina, quizá de los pocos que tuvo en su regencia. Nunca vio nada malo en el comportamiento de su hijo. Tiene que enfrentarse al desastre del 98 y en su vida personal a la muerte temprana de sus dos hijas, que dejan huérfanos, y a la desgracia de que dos de los hijos del rey sean hemofilicos y otro sordomudo.Todo lo lleva con paciencia y solo se permite de vez en cuando alguna licencia, como cuando atisba a través de los jardínes como juegan sus nietos ilegítimos, hijos de Alfonso XIII y Carmen Ruíz Moragas.

lunes, 25 de febrero de 2013

VIAJE A CUBA DE EULALIA DE BORBÓN

Corría el año 1893 cuando la infanta Eulalia de Borbón, tía del joven Alfonso XIII, visita la Exposición Universal de Chicago en representación de su cuñada María Cristina, la reina regente. Pero antes de llegar a los Estados Unidos la infanta visita Cuba, que todavía es territorio nacional. Allí se quedó una semana y comprobó la situación real de la isla. Para entender un poco el carácter de Eulalia baste contar la anécdota de su llegada. Se vistió con un fino traje de muselina color azul celeste con bordados blancos y una cinta de terciopelo rojo al cuello. Eran los colores de la enseña de los rebeldes cubanos. Aunque su esposo montó en cólera y el capitán del buque la advirtió del significado de su indumentaria, ella rehusó cambiarsde de vestido. La infanta era una mujer inteligente, preparada y avanzada a su tiempo, tal y como lo muestra que antes de su viaje recibe en secreto a varios enviados cubanos para estudiar la situación de la isla. La reina regente la envia confiado en sus dotes diplomáticas. Y ella nos ha dejado sesenta cartas a su madre, Isabel II, en donde en un estupendo ejercicio liteario e histórico, narra las sensaciones que tiene a su llegada a la isla y el panorama político y social con el que se encuentra.El libro es de la Editorial Juventud y se titula "Cartas a Isabel II: mi viaje a Cuba y Estados Unidos".

sábado, 23 de febrero de 2013

VERANEO FAMILIA REAL ESPAÑOLA

. Caseta de la Familia Real en la Playa de La Concha. Ya en tiempos de Isabel II la familia real solía veranear en la provincia de Guipúzcoa, y de hecho una de sus hijas, la infanta María del Pilar, encontraría allí la muerte, en uno de sus balnearios, víctima del tifús, cuando era una jovencita. Pero será su nuera, la reina María Cristina, quien piense en la ciudad de San Sebastián como alternativa para no tener que estar todo el verano en La Granja con su cuñada, la infanta Isabel, La Chata. Es por ello que decide, con su dinero personal, adquirir unos terrenos pertenecientes al conde de Moriana del Río, en un bello promontorio entre las playas de La Concha y de Ondarreta. Le cuesta a la reina doscientas mil pesetas de la época. Miramar en la actualidad. Se piensa en la Real Casa de Campo, pues no recibe el nombre de palacio, como una residencia que guarde cierta similitud con el "cottage" inglés tan de moda entonces. Y la reina pide el consejo del arquitecto inglés Selden Warnum, que había hecho proyectos para muchas residencias en Biarritz, donde veraneaba el emperador Napoleón III y San Juan de Luz. Sin embargo, con gran enfado del inglés será el arquitecto municipal José de Goica quien trace los planos del edificio, hecho en ladrillo, y que destaca más por la belleza del entorno y por sus jardínes que por la construcción en sí.La ciudad está encantada con la decisión de la reina regente, pues ello provoca que las familias adineradas de Madrid elijan también San Sebastián y alrededores como lugar de veraneo. Todavía hoy se la recuerda con cariño. Estatua en honor de la reina María Cristina. Alfonso XIII y su esposa, la reina Victoria Eugenia, seguirán al principio con la costumbre de los veraneos en Miramar. La reina acude a muchas de las tiendas y comercios de la zona, como la Joyería Munoa de la ciudad, que todavía hoy existe, o en la tienda donde se vendían fajas de la calle Garibay, que luego se transformaría en juguetería. La reina en el embarcadero del club Naútico de San Sebastián. Victoria Eugenia inaugurando el cementerio de los ingleses de San Sebastián. Sin embargo, Victoria Eugenia terminaría cambiando el palacio de La Magdalena, en Santander, por el de Miramar, para no tener que compartir veranos con su suegra.

jueves, 21 de febrero de 2013

BIENVENIDA

Queremos dar la bienvenida a todos los que se acerquen a este blog. Hablaremos de Historia y desde diferentes puntos de vista. Nos interesan tanto los sucesos como los personajes; los famosos y los menos famosos, pero que en todo caso han hecho, con su vida diaria, el mundo que hoy tenemos y conocemos, para bien o para mal. Dicen que quien no conoce la Historia está condenado a repetirla, y quizá para exorcizar los demonios de males pasados, será bueno volver sobre ellos, a la par que recordar lo bueno, que es mucho, para tratar de emularlo. Deseamos que todo el que aquí se acerque se sienta en su casa y que nos de su opinión más sincera para que podamos mejorar nuestro humilde trabajo